El día de la fiesta de la Inmaculada del año pasado los tejados de la ciudad de Salamanca amanecieron blancos, debido a una fuerte helada, caída en la noche precedente; lo que no impidió que, luego, el sol se dejara ver luminoso a lo largo de toda la jornada.
En la tarde de aquel día festivo, en la Iglesia del Patrono de la ciudad, San Juan de Sahagún, uno de los jóvenes religiosos de Mariannhill, que en aquella ciudad se están formando, realizó su profesión perpetua como miembro de esta Congregación.