Pascua misionera 2015: Montañas del Totumo y Bosa-Bogotá (Colombia)

Pascua misionera 2015: Montañas del Totumo y Bosa-Bogotá (Colombia)

Domingo de Ramos en Montañas del Totumo Comenzamos por el campo, con la tradicional procesión de la borriquilla, presidida por el párroco de Montañas del Totumo (Casanare/Colombia), P. José Francisco Flores Zambrano CMM. Abría la procesión un muchacho que hacía las veces de Jesús. Lectura del santo evangelio según san Marcos. Gloria a ti, Señor.

Domingo de Ramos en Montañas del Totumo
Comenzamos por el campo, con la tradicional procesión de la borriquilla, presidida por el párroco de Montañas del Totumo (Casanare/Colombia), P. José Francisco Flores Zambrano CMM. Abría la procesión un muchacho que hacía las veces de Jesús.
Lectura del santo evangelio según san Marcos. Gloria a ti, Señor.

«Se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania, junto al monte de los Olivos, y Jesús mandó a dos de sus discípulos, diciéndoles: “Id a la aldea de enfrente y, en cuanto entréis, encontraréis un borrico atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta por qué lo hacéis, contestadle: “El Señor lo necesita y lo devolverá pronto”.

«Se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania, junto al monte de los Olivos, y Jesús mandó a dos de sus discípulos, diciéndoles: “Id a la aldea de enfrente y, en cuanto entréis, encontraréis un borrico atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta por qué lo hacéis, contestadle: “El Señor lo necesita y lo devolverá pronto”.

Fueron los discípulos y encontraron el borrico en la calle atado a una puerta; y lo soltaron. Algunos de los presentes les preguntaron: - ¿Por qué tenéis que desatar el borrico? Ellos le contestaron como había dicho Jesús; y se lo permitieron. Llevaron el borrico, le echaron encima los mantos, y Jesús se montó.

Fueron los discípulos y encontraron el borrico en la calle atado a una puerta; y lo soltaron. Algunos de los presentes les preguntaron: – ¿Por qué tenéis que desatar el borrico? Ellos le contestaron como había dicho Jesús; y se lo permitieron. Llevaron el borrico, le echaron encima los mantos, y Jesús se montó.

Muchos alfombraron el camino con sus mantos, otros con ramas cortadas en el campo.

Muchos alfombraron el camino con sus mantos, otros con ramas cortadas en el campo.

Los que iban delante y detrás gritaban: - ¡Viva! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

Los que iban delante y detrás gritaban: – ¡Viva! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

Bendito el Reino que llega, el de nuestro padre David. ¡Viva el Altísimo!»

Bendito el Reino que llega, el de nuestro padre David. ¡Viva el Altísimo!»

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Viernes Santo en Bosa-Bogotá Saltamos a las afueras de la gran ciudad de Bogotá, capital de Colombia, al distrito de Bosa, donde se representó por primera vez el Viacrucis a lo largo de las calles de la parroquia que atienden los Misioneros de Mariannhill. Fue presidido por el P. Jeremy Dube CMM y los "actores" eran miembros del grupo de música y de la juventud de la parroquia.

Viernes Santo en Bosa-Bogotá
Saltamos a las afueras de la gran ciudad de Bogotá, capital de Colombia, al distrito de Bosa, donde se representó por primera vez el Viacrucis a lo largo de las calles de la parroquia que atienden los Misioneros de Mariannhill. Fue presidido por el P. Jeremy Dube CMM y los “actores” eran miembros del grupo de música y de la juventud de la parroquia.

Tardó más de cuatro horas en ser completarlo, pero mereció la pena a pesar del día lluvioso, pues ayudó mucho a la gente; algo que se vio reflejado en el número de personas que asistió a la Vigilia Pascual del día siguiente en la noche, que triplicó el del año anterior.

Tardó más de cuatro horas en ser completarlo, pero mereció la pena a pesar del día lluvioso, pues ayudó mucho a la gente; algo que se vio reflejado en el número de personas que asistió a la Vigilia Pascual del día siguiente en la noche, que triplicó el del año anterior.

Primera Estación Jesús es condenado a muerte. «En cada Fiesta, el gobernador acostumbraba a poner en libertad a un preso, a elección del pueblo.  Había entonces uno famoso, llamado Barrabás. Pilato preguntó al pueblo que estaba reunido: "¿A quién quieren que ponga en libertad, a Barrabás o a Jesús, llamado el Mesías?" Él sabía bien que lo habían entregado por envidia… Tomando de nuevo la palabra, el gobernador les preguntó: "¿A cuál de los dos quieren que ponga en libertad?" Ellos respondieron: "A Barrabás"…

Primera Estación
Jesús es condenado a muerte.
«En cada Fiesta, el gobernador acostumbraba a poner en libertad a un preso, a elección del pueblo.
Había entonces uno famoso, llamado Barrabás. Pilato preguntó al pueblo que estaba reunido: “¿A quién quieren que ponga en libertad, a Barrabás o a Jesús, llamado el Mesías?” Él sabía bien que lo habían entregado por envidia… Tomando de nuevo la palabra, el gobernador les preguntó: “¿A cuál de los dos quieren que ponga en libertad?” Ellos respondieron: “A Barrabás”…

… Pilato continuó: "¿Y qué haré con Jesús, llamado el Mesías?". Todos respondieron: "¡Que sea crucificado!" Él insistió: "¿Qué mal ha hecho?" Pero ellos gritaban cada vez más fuerte: "¡Que sea crucificado!" Al ver que no se llegaba a nada, sino que aumentaba el tumulto, Pilato hizo traer agua y se lavó las manos delante de la multitud, diciendo: "Yo soy inocente de esta sangre. Es asunto de ustedes". Y todo el pueblo respondió: "Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos"…

… Pilato continuó: “¿Y qué haré con Jesús, llamado el Mesías?”. Todos respondieron: “¡Que sea crucificado!” Él insistió: “¿Qué mal ha hecho?” Pero ellos gritaban cada vez más fuerte: “¡Que sea crucificado!” Al ver que no se llegaba a nada, sino que aumentaba el tumulto, Pilato hizo traer agua y se lavó las manos delante de la multitud, diciendo: “Yo soy inocente de esta sangre. Es asunto de ustedes”. Y todo el pueblo respondió: “Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos”…

… Entonces, Pilato puso en libertad a Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho azotar, lo entregó para que fuera crucificado.»

… Entonces, Pilato puso en libertad a Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho azotar, lo entregó para que fuera crucificado.»

Segunda Estación Jesús con la cruz a cuestas. «Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron la púrpura, le pusieron sus ropas y le sacan fuera para crucificarle.»

Segunda Estación
Jesús con la cruz a cuestas.
«Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron la púrpura, le pusieron sus ropas y le sacan fuera para crucificarle.»

«Entonces [Pilato] se lo entregó para que lo crucificaran...

«Entonces [Pilato] se lo entregó para que lo crucificaran…

… Tomaron a Jesús, y, cargando él mismo con la cruz, salió al sitio llamado «de la Calavera» (que en hebreo se dice Gólgota).»

… Tomaron a Jesús, y, cargando él mismo con la cruz, salió al sitio llamado «de la Calavera» (que en hebreo se dice Gólgota).»

Tercera Estación Jesús cae por primera vez. «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré…

Tercera Estación
Jesús cae por primera vez.
«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré…

… Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

… Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

Cuarta Estación Jesús encuentra a su Santísima Madre. «Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena…

Cuarta Estación
Jesús encuentra a su Santísima Madre.
«Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena…

… Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo al que amaba, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Luego, dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como algo propio.»

… Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo al que amaba, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Luego, dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como algo propio.»

Quinta Estación El Cirineo ayuda a Jesús a llevar la cruz. «Cuando le llevaban, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le cargaron la cruz para que la llevará detrás de Jesús.»

Quinta Estación
El Cirineo ayuda a Jesús a llevar la cruz.
«Cuando le llevaban, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le cargaron la cruz para que la llevará detrás de Jesús.»

Sexta Estación La Verónica limpia el rostro de Jesús. «Jesús no mira la apariencia. Jesús mira el corazón.»

Sexta Estación
La Verónica limpia el rostro de Jesús.
«Jesús no mira la apariencia. Jesús mira el corazón.»

Séptima Estación Jesús cae por segunda vez. «Jesús no mostró poder, sino que enseñó paciencia.»

Séptima Estación
Jesús cae por segunda vez.
«Jesús no mostró poder, sino que enseñó paciencia.»

Octava Estación Jesús consuela a las piadosas mujeres. «Le seguía una gran multitud del pueblo y mujeres que se dolían y se lamentaban por él. Jesús, volviéndose a ellas, dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos. Porque llegarán días en que se dirá: ¡Dichosas las estériles, las entrañas que no engendraron y los pechos que no criaron! Entonces se pondrán a decir a los montes: ¡Caed sobre nosotros! Y a las colinas: ¡Cubridnos! Porque si en el leño verde hacen esto, en el seco ¿qué se hará?».»

Octava Estación
Jesús consuela a las piadosas mujeres.
«Le seguía una gran multitud del pueblo y mujeres que se dolían y se lamentaban por él. Jesús, volviéndose a ellas, dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos. Porque llegarán días en que se dirá: ¡Dichosas las estériles, las entrañas que no engendraron y los pechos que no criaron! Entonces se pondrán a decir a los montes: ¡Caed sobre nosotros! Y a las colinas: ¡Cubridnos! Porque si en el leño verde hacen esto, en el seco ¿qué se hará?».»

Novena Estación Jesús cae por tercera vez. «Jesús, con su debilidad, fortalece nuestra fragilidad.»

Novena Estación
Jesús cae por tercera vez.
«Jesús, con su debilidad, fortalece nuestra fragilidad.»

Décima Estación Jesús es despojado de sus vestiduras. «Los soldados, después que crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos, con los que hicieron cuatro lotes, un lote para cada soldado, y la túnica. La túnica era sin costura, tejida de una pieza de arriba abajo. Por eso se dijeron: «No la rompamos; sino echemos a suertes a ver a quién le toca.» Para que se cumpliera la Escritura: Se han repartido mis vestidos, han echado a suertes mi túnica. Y esto es lo que hicieron los soldados.»

Décima Estación
Jesús es despojado de sus vestiduras.
«Los soldados, después que crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos, con los que hicieron cuatro lotes, un lote para cada soldado, y la túnica. La túnica era sin costura, tejida de una pieza de arriba abajo. Por eso se dijeron: «No la rompamos; sino echemos a suertes a ver a quién le toca.» Para que se cumpliera la Escritura: Se han repartido mis vestidos, han echado a suertes mi túnica. Y esto es lo que hicieron los soldados.»

Undécima Estación Jesús es clavado en la cruz. « Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí a él…

Undécima Estación
Jesús es clavado en la cruz.
« Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí a él…

y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.»

y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.»

«Estaba el pueblo mirando; los magistrados hacían muecas diciendo: «A otros salvó; que se salve a sí mismo si él es el Cristo de Dios, el Elegido.» También los soldados se burlaban de él y, acercándose, le ofrecían vinagre y le decían: «Si tú eres el Rey de los judíos, ¡sálvate!».»

«Estaba el pueblo mirando; los magistrados hacían muecas diciendo: «A otros salvó; que se salve a sí mismo si él es el Cristo de Dios, el Elegido.» También los soldados se burlaban de él y, acercándose, le ofrecían vinagre y le decían: «Si tú eres el Rey de los judíos, ¡sálvate!».»

Duodécima Estación Jesús muere en la cruz. «Era ya cerca de la hora sexta cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona. Y Jesús, dando un fuerte grito, dijo: «Padre, en tus manos pongo mi espíritu» y, dicho esto, expiró.»

Duodécima Estación
Jesús muere en la cruz.
«Era ya cerca de la hora sexta cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona. Y Jesús, dando un fuerte grito, dijo: «Padre, en tus manos pongo mi espíritu» y, dicho esto, expiró.»

«Y todas las gentes que habían acudido a aquel espectáculo, al ver lo que pasaba, se volvieron golpeándose el pecho.»

«Y todas las gentes que habían acudido a aquel espectáculo, al ver lo que pasaba, se volvieron golpeándose el pecho.»

Decimotercera Estación Jesús en los brazos de María Santísima. «Estaban a distancia, viendo estas cosas, todos sus conocidos y las mujeres que le habían seguido desde Galilea.»

Decimotercera Estación
Jesús en los brazos de María Santísima.
«Estaban a distancia, viendo estas cosas, todos sus conocidos y las mujeres que le habían seguido desde Galilea.»

Decimocuarta Estación Jesús es puesto en el sepulcro. «Había un hombre llamado José, miembro del Consejo, hombre bueno y justo, que no había asentido al consejo y proceder de los demás. Era de Arimatea, ciudad de Judea, y esperaba el Reino de Dios. Se presentó a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús y, después de descolgarle, le envolvió en una sábana y le puso en un sepulcro excavado en la roca en el que nadie había sido puesto todavía. Era el día de la Preparación, y apuntaba el sábado. Las mujeres que habían venido con él desde Galilea, fueron detrás y vieron el sepulcro y cómo era colocado su cuerpo, y regresando, prepararon aromas y mirra. Y el sábado descansaron según el precepto.»

Decimocuarta Estación
Jesús es puesto en el sepulcro.
«Había un hombre llamado José, miembro del Consejo, hombre bueno y justo, que no había asentido al consejo y proceder de los demás. Era de Arimatea, ciudad de Judea, y esperaba el Reino de Dios. Se presentó a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús y, después de descolgarle, le envolvió en una sábana y le puso en un sepulcro excavado en la roca en el que nadie había sido puesto todavía. Era el día de la Preparación, y apuntaba el sábado. Las mujeres que habían venido con él desde Galilea, fueron detrás y vieron el sepulcro y cómo era colocado su cuerpo, y regresando, prepararon aromas y mirra. Y el sábado descansaron según el precepto.»

Domingo de Pascua en Montañas del Totumo Regresamos de nuevo al campo, a la localidad de Montañas del Totumo (Casanare-Colombia), para asistir a la procesión del Domingo de Resurrección.

Domingo de Pascua en Montañas del Totumo
Regresamos de nuevo al campo, a la localidad de Montañas del Totumo (Casanare-Colombia), para asistir a la procesión del Domingo de Resurrección.

Es la procesión de los niños, que pueden llevar muy a gusto esta talla tan chiquita de Jesús resucitado, bajo la alegre mirada del párroco, el P. Francisco José Flores Zambrano CMM, que se ha encargado, también, de la decoración de las andas.

Es la procesión de los niños, que pueden llevar muy a gusto esta talla tan chiquita de Jesús resucitado, bajo la alegre mirada del párroco, el P. Francisco José Flores Zambrano CMM, que se ha encargado, también, de la decoración de las andas.

Llegados al templo parroquial, todo el mundo quiere, de recuerdo, una flor. ¡Cristo ha resucitado, resucitemos con Él!

Llegados al templo parroquial, todo el mundo quiere, de recuerdo, una flor.
¡Cristo ha resucitado, resucitemos con Él!

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