25
May 20

Una carta interesante


© FOTO: ARCHIVO CMM

Reproducimos la traducción de una carta bien interesante, en la que se menciona al Fundador de Mariannhill, el Siervo de Dios, Abad Francisco Pfanner.

 La carta en cuestión lleva fecha del 3 de Enero del año 1887 y fue escrita por el sacerdote diocesano alemán, Dr. D. Lorenzo Hopfenmüller, e iba dirigida al religioso salvatoriano, P. Lüthen.

             Reverendo Padre: Desde hace tiempo siento inclina­ciones para entrar en una orden misionera. Una vez que ha muerto mi anciana madre, el pasado uno de enero, y ya no tengo que ocuparme de nadie más en este mundo; me impulsa, más fuerte que nunca, el sentimiento de corresponder a esta inclinación y de examinar a fondo mi vocación. Al hacer este examen, reconozco que siento una inclinación preferente para dedicarme a los países de misión.

            Nuestro pueblo europeo se encuentra en degeneración y su suele no aceptar ya el rocío celestial. Por esta razón: ¿no se debería reconocer el soplo del Espíritu en el celo cada vez más grande por las misiones extranjeras, el cual quiere llevar a los países jóvenes la divina semilla despreciada por el pueblo cristiano europeo, a fin de hacer surgir allí un nuevo brote de su Reino eternamente verde, en lugar del viejo?

            ¿No debería ser yo, también, un tal instrumento -eso me pienso- y ofrecerme a Dios para esta obra, especialmen­te cuando el Santo Padre ha insistido en su encíclica sobre las misiones y desea ardientemente que muchos se hagan misioneros? ¿No eres demasiado mayor -me pregunto-, estando ya en los 43 años de tu vida, para realizar esta obra? ¿Podrás aprender todavía las lenguas extranjeras necesarias, lo que con la edad se hace más difícil?

            Sobre esto pregunté al abad de los trapenses, P. Franz, de Mariannhill en Sudáfrica, cuando estuve en Bamberg, y me respondió: ‘numquam sero!’ (¡nunca es demasiado tarde!).

            Sano y vigoroso estoy todavía y puedo aguantar mucho. Por lo tanto, el resto de mi vida se podría utilizar para esta tarea y la gracia de Dios podría suplir la memoria que me falte para aprender las lenguas necesarias.

            Pero la siguiente pregunta es: ¿Dónde? Cierta vez, en una de sus cartas me escribió: ‘Espero verle nuevamente con nosotros; y me alegraría que entrara en mayor trato conmigo.’ Más o menos. Esto me invita a intercambiar estas ideas en primer lugar con usted. Me gustaría, pues, preguntar: ¿No se encuen­tra su Congregación todavía demasiado lejos de recibir de Propaganda Fide un campo misional, del que ella pueda hacerse cargo? En caso positivo, ¿podría ser útil para esta tarea? o ¿quizá sea la voluntad de Dios que no trabaje directamente en las misiones, sino en la educación de jóvenes que vayan a las misiones, y así, al menos, trabajar indirectamente por las misiones? Pero, ¿tendrá su Congregación consistencia? Los apoyos mencionados en el Missionär son, por ejemplo, más esca­sos que los publicados por N.N. Sin embargo esto no me afecta en demasía, ya que albergo suficiente confianza en Dios, en el sentido de que El no dejará en la estancada una obra que debe servir para su gloria y para edificación de su Reino.

            Mientras pondero todo esto con ocasión de sus palabras anteriores, me seduce la empresa del abad trapense, P. Franz, en el Sur de Africa. Allí se ha instaurado ya un campo misional y parece que la actividad misional está muy en consonancia con la antigua actividad benedictina de los trapenses, en la medida en que, no solo enseñan a los pueblos paganos a rezar y a conocer las cosas celestiales, sino que también les enseñan a trabajar y lo hacen de manera práctica, mediante el ejemplo del propio trabajo. ¿No sería, pues, mejor, que yo me hiciera Trapense, y que trabajara allí por el Reino de Dios? El P. Franz me dijo que sería bueno mirar también en otras instituciones.

            Los Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús en Tilburg y, ahora, en Amberes, -los cuales son, también, todos alemanes y han aceptado recientemente, y con mucho valor, la amplia misión de Micronesia y de Malasia en Australia- tienen una conocida mía de Bamberg, que está en la rama femenina de la Congrega­ción en Issoudum y se ha preparado, allí también, para la misión de Australia, una referencia. Esta me ha pedido ya, insistentemen­te, que me una a su Congregación. En este devaneo de mis pensamientos quisiera llegar ya a una cristalización de los mismos, y, además de la oración que yo mismo hago con este fin y que he pedido a otros que hagan también, me gustaría recibir, también, su opinión y su consejo, que le pido me haga llegar.

            Quizá puede Vd. también informar y preguntar al superior de la Congrega­ción, al P. Francisco Jordán. Una vez que yo mismo he empleado los medios posibles, tanto humanos como divinos, llegaré ciertamente a conocer la voluntad de Dios; voluntad de Dios, que podría expresarse así: tú estás llamado a esto y a aquello. En ese caso, la seguiré con la ayuda de Dios. En caso de que diga: tú no estás llamado para las misiones, sino que debes seguir siendo un párroco en Baviera, también me parecería bien. Me gustaría incluir un sello para la carta de contesta­ción, pero no tengo ninguno italiano. Envíe, pues, la carta sin franquear. Me despido deseando a Vd. y a toda la Congrega­ción, junto con sus superiores y con todos los miembros, la protec­ción y la ayuda de Dios. Les encomiendo a María y a los Apóstoles, deseándoles un feliz Año Nuevo. Con todos los respetos.

Lorenzo Hopfenmüller, párroco


25
May 20

ASCENSIÓN: Comienza nuestra tarea

© VANGELO.IT

1.- No descubriremos el significado profundo de la Ascensión del Señor, si consideramos este misterio de la vida de Cristo de una manera aislada. Lo que en este misterio celebramos es el tercer acto del drama pascual. Cristo es el protagonista principal de este drama, quien habiendo muerto (1º acto), resucitó de entre los muertos (2º acto) y ha subido al cielo para ser el Rey de la gloria (3º acto). Si nosotros contemplamos a Cristo en las tres etapas de su misterio pascual, no es sólo porque ello responde a la secuencia histórica de cómo ocurrieron las cosas; así lo hacemos porque nosotros somos limitados. Nosotros ponemos tiempos y secuencias a los misterios del Señor, porque tales misterios nos desbordan. La ascensión, por tanto, es la exaltación de aquel mismo Jesús, que primero murió y luego resucitó.

2.- Si Cristo vuelve al Padre es porque previamente había salido del Padre. Con esta vuelta podríamos tener la impresión que Cristo huye de este mundo. Regresar al Padre sería una forma cómoda de evitar en el futuro los sufrimientos y complicaciones del pasado. Alguien, incluso, podría llegar a decir que Cristo huye hacia delante, desentendiéndose de los que había iniciado; como que Cristo hubiera embarcado a los suyos en una aventura y él se hubiera quedado en la orilla. Pero todo esto son impresiones nuestras. En Cristo las cosas tienen otra lógica: se va y permanece; al marcharse no le perdemos; al perderle de vista le ganamos de una manera nueva. Esa nube que nos lo tapó a la par nos lo descubrió. Por ello, en los discípulos no queda justificada la tristeza, el desconcierto o la perplejidad. La ascensión del Señor es motivo de gozo y alegría.

3.- Este misterio del Señor desvela el futuro que nos aguarda. Lo que Cristo vivió es siempre “por nosotros los hombres y por nuestra salvación”. La ascensión de Cristo es el destino que nos aguarda. El Padre espera podernos sentar a su derecha como ya lo está su Primogénito para siempre. El Señor se ha adelantado para preparar las cosas a la comunidad de sus seguidores, que allá se le juntarán después. La victoria de Cristo es ya nuestra victoria. Cristo es el primer eslabón de la cadena formada por los que somos sus discípulos y amigos.

4.- Así las cosas, no tiene sentido quedarse plantados mirando al cielo, ociosos y  ensimismados. Hasta que vuelva el Señor al final de nuestras vidas o cuando finalice la historia es el tiempo de nuestra tarea. Es ésta una asignatura siempre pendiente. Aquí estriba la gran deficiencia de nuestro cristianismo: el corte incoherente que se da entre nuestra fe y la incidencia de la misma en nuestra vida; entre lo que pasa dentro del templo y lo que luego se vive fuera de él. Alguien ha dicho: “Cuando vayas a misa los domingos, no llames a Dios Padre, si luego durante la semana te comportas como un huérfano”. Cabría preguntarse: ¿Cómo ponemos en relación el culto del domingo con el trabajo del lunes o con el mercado del martes o con la economía del miércoles o con la política del jueves o con el negocio del viernes o con la diversión del sábado?

P. Lino Herrero Prieto CMM

Misionero de Mariannhill

 


26
Abr 20

Nota necrológica CMM-Alemania: Hno. Gebhard Hörburger CMM (12-IV-2019)

“Jesucristo, el Testigo fiel, el Primogénito de entre los muertos. A él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén”.

(Ap.1,5ª.6b).

Rogamos oraciones por el eterno descanso de nuestro hermano, el Hno. Gebhard Hörburger CMM.

Nacimiento: 15-V-1936.
Profesión religiosa: 1-V-1963.

Óbito: 12-IV-2020, en Reimlingen.

R. I. P.


16
Abr 20

Nota necrológica CMM-Alemania: Hno. Alois Humpf CMM (11-IV-2019)

“Jesucristo, el Testigo fiel, el Primogénito de entre los muertos. A él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén”.

(Ap.1,5ª.6b).


+ Hno. Alois Humpf CMM
©   Archivo CMM-Alemania

Rogamos oraciones por el eterno descanso de nuestro hermano, el Hno. Alois Humpf CMM, miembro de la Provincia de Zimbabwe.

Nacimiento: 10-VIII-1950.
Profesión religiosa: 1-V-1970.

Óbito: 11-IV-2020, en Reimlingen.

R . I. P.


07
Abr 20

Nota necrológica CMM-Alemania: Hno. Raimund (Adolf) Berchtenbreiter CMM (19-IV-2020)


+ Hno. Raimund (Adolf) Berchtenbreiter CMM
©   Archivo CMM-Alemania

“Jesucristo, el Testigo fiel, el Primogénito de entre los muertos. A él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén”.

(Ap.1,5ª.6b).

Rogamos oraciones por el eterno descanso de nuestro hermano, el Hno. Raimund (Adolf) Berchtenbreiter CMM.

Nacimiento: 18-VI-1940.
Profesión religiosa: 29-IX-1961.

Óbito: 4-IV-2020, en Reimlingen.

R. I. P.

 


07
Abr 20

Letanías al Beato Engelmar Unzeitig CMM, para pedir por los enfermos y moribundos y cuantos les atienden:

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.

Dios, Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Beato Engelmar, ruega por nosotros.

Tú, que fuiste un celoso misionero de Mariannhill, ruega por nosotros.

Tú, que fuiste un sacerdote humilde y piadoso, ruega por nosotros.

Tú, que fuiste detenido en tu parroquia, ruega por nosotros.

Tú, que fuiste deportado al Campo de Concentración de Dachau, ruega por nosotros.

Tú, que fuiste identificado con el número 26.147, ruega por nosotros.

Tú, que seguiste preocupado por tu familia y por tu parroquia, ruega por nosotros.

Tú, que rezaste sin cesar en la capilla del Campo, ruega por nosotros.

Tú, que amaste tanto a la Santísima Virgen María, ruega por nosotros.

Tú, que soportaste en silencio todos los tormentos, ruega por nosotros.

Tú, que esperaste ser liberado de la prisión, ruega por nosotros.

Tú, que no dejaste de ser humano en medio de aquel infierno, ruega por nosotros.

Tú, que compartiste los paquetes de comida que recibías, ruega por nosotros.

Tú, que ofreciste apoyo espiritual a los otros prisioneros, ruega por nosotros.

Tú, que sufriste con todos los demás prisioneros, ruega por nosotros.

Tú, que rezaste incluso por tus torturadores, ruega por nosotros.

Tú, que confiaste en la ayuda y cercanía de Dios, ruega por nosotros.

Tú, que fuiste capellán clandestino de los prisioneros rusos, ruega por nosotros.

Tú, que te ofreciste voluntario para cuidar de los infectados de tifus, ruega por nosotros.

Tú, que administraste los sacramentos a los enfermos y moribundos, ruega por nosotros.

Tú, que creíste que el amor multiplica las fuerzas, ruega por nosotros.

Tú, que no pusiste límites a tu celo y entrega, ruega por nosotros.

Beato Engelmar, héroe de la caridad, ruega por nosotros.

Beato Engelmar, ángel de Dachau, ruega por nosotros.

Beato Engelmar, mártir de la caridad, ruega por nosotros.

Señor Jesucristo, te rogamos, óyenos.

Señor Jesucristo, pon fin a la pandemia que padecemos, te rogamos, óyenos.

Señor Jesucristo, devuelve la salud a los enfermos e infectados, te rogamos, óyenos.

Señor Jesucristo, fortalece a los médicos y personal sanitario, te rogamos, óyenos.

Señor Jesucristo, recibe en tu reino a los difuntos, te rogamos, óyenos.

Señor Jesucristo, conforta a las familias en luto, te rogamos, óyenos.

Señor Jesucristo, extiende tu mano sobre todos nosotros, te rogamos, óyenos.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Beato Engelmar, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

ORACIÓN:

 Dios todopoderoso y eterno, que concediste al Beato mártir Engelmar la gracia de ser testigo de tu amor misericordioso en medio de la crueldad de la prisión, concédenos por su intercesión la fuerza de poder amar a nuestros hermanos con dedicación y servirles con abundante misericordia. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Señor, escucha nuestra oración y llegue a ti nuestro clamor.

Beato Engelmar, ruega por nosotros.

[Link para obtener el díptico con las letanías al Beato Engelmar Unzeitig CMM en PDF]

 


07
Abr 20

Nota necrológica CMM-Alemania: P. Johannes Chrysostomos (Siegfried) Trummet CMM (28-III-2020)


+ P. Johannes Chrysostomos (Siegfried) Trummet CMM
©   Archivo CMM-Alemania

“Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso.”

(Mt.11,28)

Rogamos oraciones por el eterno descanso de nuestro hermano, el P. Johannes Chrysostomos (Siegfried) Trummet CMM

Ordenación sacerdotal: 16-III-1963.
Nacimiento: 29-III-1934.
Profesión religiosa: 23-IV-1958.

Óbito: 28-III-2020, en Reimlingen.

R. I. P.


17
Mar 20

Emoción y Contento. Ordenación sacerdotal del P. José Ferney Aragón Brinez CMM, primer misionero de Mariannhill colombiano

Desde el pasado 14 de Diciembre de 2019 la Congregación de los Misioneros de Mariannhill cuenta con el primer sacerdote colombiano. La ordenación del ahora P. José Ferney Aragón Brinez CMM de manos del Obispo de la Diócesis de Granada, Mons. José Figueroa Gómez, tuvo lugar en la Iglesia de San Isidro del Ariari (El Meta/Colombia), pueblo natal del nuevo sacerdote.

“¡Qué EMOCION poder ver cómo a uno le hacen cura!”, lo decía uno de los que acudieron a la celebración, antes del comienzo de la misma, y lo coreaban muchos de los que participaron a la ordenación del, ahora, P. José Ferney Aragón Brinez CMM, en la Iglesia de su pueblo, San Isidro del Ariari, pequeña y bella población situada en los Llanos Orientales de Colombia, en el Departamento de El Meta.

La emoción era fuerte y contagió, aunque por diversos motivos, a todos los participantes. Fueron muchos los factores que contribuyeron para que esta celebración se pudiera celebrar. En primer lugar, el deseo de José de ser ordenado en su pueblo natal, donde vive toda su familia. En segundo lugar, la disponibilidad de Monseñor José Figueroa Gómez, Obispo de Granada, diócesis a la que pertenece el pueblo del nuevo sacerdote. En tercer, la buena disposición del párroco, la plena conformidad de la familia de sangre del P. José y de la Familia de Mariannhill. Por último, hasta los fenómenos climatológicos se aliaron para que el tiempo fuera de lo más agradable.

En un ambiente sencillo y familiar, digno y solemne, se desarrolló la ceremonia de Ordenación, que comenzó con la puntualidad adecuada. La entrada procesional en la Iglesia, encabezada por los monaguillos, seguida por el que iba a ser ordenado, acompañado por madre y hermana, y por los sacerdotes de la diócesis de Granada y de la Congregación de Mariannhill, que precedían al señor Obispo, elevó el nivel  emocional de la gente que llenaba el templo.

La ceremonia recuperó el ambiente de sencillez y cercanía cuando el Señor Obispo saludó a la gente de una forma tan sencilla, que hizo que todos se sintieran, no solo como meros espectadores, sino como activos participantes. En la homilía, el Obispo marcó muy claro lo significativo del sacerdote: ser un servidor fiel a Dios, humilde consigo mismo y generoso con todos los demás.

Aquello que dijo en Obispo en su homilía la gente lo fue entendiendo cuando José se postraba en el suelo para el canto de las Letanías de los Santos. El Obispo lo explicaba diciendo que para ser fiel a Dios hay que morir a uno mismo, para levantarnos luego, dispuestos a morir por los demás, y para ello suplicar la ayuda de Todos los Santos. Las lágrimas corrían por las mejillas de muchos mientas todos respondían a las invocaciones de los Santos con un fuerte Te rogamos, óyenos.

La imposición de las manos sobre el ordenando, primero por el Obispo y después por los sacerdotes, elevó aún más la emoción, habiendo oído al Obispo decir que ese era el momento cumbre de la ordenación, cuando José se convertía en sacerdote. El silencio de ese momento era tan profundo que, como alguien dijo después, se podía sentir la bajada del Espíritu Santo. La imposición de las vestiduras al nuevo sacerdote, la unción de las manos con el Santo Crisma, la entrega del cáliz y la patena, seguido del abrazo dado al nuevo sacerdote por el Obispo y demás sacerdotes, rompió la emoción de muchos en llanto y en contento de todos.

Al final de la ceremonia, José nos recordó, desde su sencillez y humildad, que si había llegado a este punto era por haber creído en Dios y porque la gente de su familia, de su pueblo, sus formadores y otros, que le vieron crecer, habían creído en él.

A todos ellos, quiso José agradecérselo con unas palabras. La emoción dificultó la pronunciación verbal de las mismas, pero todos oyeron aquellas palabras, que salían del corazón de José, y respondieron con un fuerte y largo aplauso.

La gente aprendió no solo como uno se hace cura, sino que se dieron cuenta de que, sin saberlo, ellos también habían ayudado a José a llegar a ser cura y eso les llenó de CONTENTO y lo siguieron celebrando con mucha alegría.

P. David Fernández Díez CMM

© Fotos: Archivo CMM-Colombia

El Obispo, Mons. José Figueroa Gómez, impone las manos sobre el neo sacerdote de Mariannhill, P. José Ferney Aragón Brinez CMM.

El Obispo, Mons. José Figueroa Gómez, unge las palmas de las manos sobre el nuevo sacerdote de Mariannhill, P. José Ferney Aragón Brinez CMM.

El nuevo sacerdote, P. José Ferney Aragón Brinez CMM, posa junto al Obispo que le ha ordenado, Mons. José Figueroa Gómez, y junto a los tres sacerdotes de Mariannhill que le acompañaron: Los PP. Alexander Musau CMM, David Fernández Díez CMM y Wenceslaus Kwindingwi CMM.

El Obispo, Mons. José Figueroa Gómez, y el Superior de Mariannhill en Colombia, P. David Fernández Díez CMM, junto a la madre del nuevo sacerdote, P. José Ferney Aragón Brinez CMM.

Y después de la celebración religiosa a disfrutar del asado de carne, preparado al estilo llanero.


09
Mar 20

TRIDUO AL BEATO ENGELMAR UNZEITIG CMM Y DOCUMENTAL SOBRE SU VIDA


© P. Juan José Cepedano Flórez CMM

Las celebraciones comenzarán con la proyección del DOCUMENTAL sobre la vida del Beato Engelmar, el jueves, 27 de Febrero, a las 19.00 h., en el salón de reuniones de los Misioneros de Mariannhill (C/Los Zúñiga, nº 2).

El triduo al beato Engelmar Unzeitig CMM tendrá lugar del 28 de Febrero al 1 de Marzo de 2020, en la Capilla de los Misioneros de Mariannhill de Salamanca (C/Los Zúñiga, nº 2), con el título “Tres ingredientes de un mártir de la caridad”:

– Día 1º: El AMOR.

– Día 3º: El SACRIFICIO.

– Día 2º: La ENTREGA.

El triduo comenzará todos los días a las 20.00 h. (a excepción del Domingo, 1 de Marzo, que lo hará a las 11:00 h. de la mañana) y consistirá en la celebración de la Eucaristía, con homilía sobre el tema de cada día.

El lunes, 2 de Marzo, memoria del Beato Engelmar Unzeitig CMM, la Misa se celebrará en la iglesia de San Marcos, a las 20:30 h.

¡Quedan todos cordialmente invitados!


09
Mar 20

Nota necrológica CMM-Papua-Nueva Guinea: Diácono Daniel Apas CMM (11-II-2020)


+   Diácono Daniel Apas CMM
©  Archivo CMM-Papúa-Nueva Guinea

“Yo, la luz, he venido al mundo para que todo el que crea en mí no siga en las tinieblas.”

(Jn.12,49)

Rogamos oraciones por el eterno descanso de nuestro hermano, el Diácono Daniel Apas CMM.

Nacimiento:30-VI-1973.
Profesión religiosa: 2-II-2000.

Ordenación diaconal: 2004.
Óbito: 11-II-2020, en Lae.

R. I. P.